viernes, 5 de junio de 2015

La commedia mutò in tragedia


La tragedia de las tres – ¿o cuatro? – pantallas


Deseo recordar dentro de uno o dos años lo que sucedió estos días, porque creo que es importante y tiene un gran significado en la vida política del país. La memoria es flaca, la información publicada en los medios sociales es efímera por naturaleza y, muy frecuentemente, escrita o leída con una fuerte carga pasional.
 

El fin de semana pasado, es decir 30 y 31 de mayo de 2015, sucedió un escándalo de gran magnitud en mi percepción de la realidad de este país en el que mi esposa y yo vivimos, mis hijas vivirán más tiempo y mis nietos aún más. Puedo afirmar que si el país permanece en el estado actual, me dolerá mucho el dejar a mis descendientes un país tan retrasado.
 

Mi crisis de credibilidad en la transparencia del sistema empezó con la publicación de lo que parecía un escándalo referente a los ingresos del director artístico de la Ópera de Bellas Artes, el tenor Ramón Vargas.  
 

La versión de internet del periódico El Universal.mx en su sección Cultura, publicó el 30 de mayo a las 02:26 el artículo firmado por la periodista Alida Pinón, bajo el título: “Tenor Ramón Vargas gana más que el Presidente”.
 

En el artículo se dice, esencialmente:
 

El salario del tenor Ramón Vargas como Director Artístico de la Ópera de Bellas Artes, aumentó en 2,178% en 2015, es decir, de $704,550 que cobró en un periodo de 10 meses (70,455 mensuales), ahora por 9 meses de trabajo recibirá $14’450,000 lo que se traduce en $1’605,555 mensuales (53,500 diarios).


La contraprestación por la que el señor Vargas tiene este ingreso es [realizar] “servicios de director artístico de la Ópera de Bellas Artes, coadyuvando en el diseño de la programación de actividades en las que participarán los grupos artísticos que forman la Compañía Nacional de Ópera”. Esta descripción de puesto es un poema, que discutiré en una futura elucubración.
 

Menciona que el contrato, establecido con la Subdirección General de Bellas Artes [más de lo que elucubrar  en su momento], será en dólares, a un tipo de cambio de $17 pesos/dólar. En total el cantante (sic) recibirá 850,000 dólares en 2015.
 

Se menciona que el tipo de cambio máximo fue $15.92 en marzo según Banco de México y que el año pasado [2014] también fue remunerado en dólares con un tipo de cambio de $13.42
 

Agrega que, por ley, el Presidente de la República no puede ganar más de $199,993 mensuales [brutos] y que el ingreso neto fue $120,000 mensuales.  
 

En el siguiente link se encuentra el artículo extractado arriba.
 
 
 
Como era de esperarse, las redes sociales, específicamente Facebook (FB), se dispararon con lo que parecía un escándalo jugoso.
 
La primera entrada en el portal de Pro Opera Joven en FB subió el artículo de El Universal precedido de la frase “Mientras el presupuesto a la cultura sufre en este país, Ramón Vargas, director de la ópera de bellas artes, recibió un aumento superior al 2mil por ciento en su sueldo, según esta nota de Alida Piñón. Funcionarios millonarios de instituciones empobrecidas. ¿Qué les parece lo que gana?”
 
 
Al llegar a casa, habiendo leído el artículo y visto la Pantalla del Portal de Transparencia que fue la fuente del artículo.
 
 
Publiqué en FB
 
“La información que nos proporcionó Alida Piñón acerca de lo mostrado por el portal del INBA en lo referente a los ingresos de Ramón Vargas, no puede calificarse de otra forma que escandalosa. Veámoslo con cuidado:
 
a) supongamos que la información fuente es correcta:
 
aunque se menciona que el sueldo mensual del presidente no puede exceder los 200,000 (perdonen el redondeo), sabemos que no es el único ingreso presupuestal [que percibe], pues existen conceptos como aguinaldo, prima vacacional, bonos de actuación, etc., etc., en todo caso estoy seguro que los ingresos legítimos del puesto no pueden rebasar la honesta medianía que Benito Juárez predicaba, es decir el doble del nominal (por decir una proporción que a muchos parecerá escandalosa), llevando los ingresos totales anuales a unos 5'000,000 de pesos. El tipo de cambio promedio al mayoreo (supongo que las necesidades del gobierno de la república le permiten usar éste y no la tasa de ventanilla), ha sido de 15.10 pesos/dólar en los primeros 151 días del año. Es decir, para llegar a un tipo de cambio promedio anual de 17 pesos/dólar habría que esperar que la tasa promedio de los próximos siete meses fuese de unos 18.35 pesos/dólar, lo cual es escandaloso, dadas las declaraciones de los jerarcas financieros del gobierno y, por cierto, de lo establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2015, cuyo valor no recuerdo, pero que debe ser más cerca a los 15 que a los 17 pesos/dólar. Todo esto es para llegar a la conclusión de que el ingreso anual legítimo del presidente de la república es de alrededor de unos 333,000 dólares anuales.
 
Por otro lado, es sabido que los sueldos de ejecutivos muy bien pagados en el sector privado pueden llegar en ocasiones al millón de dólares al año, aunque a decir verdad no hay muchos ejecutivos que tengan un ingreso de este nivel.
 
Un ingreso de 850,000 dólares por nueve meses es equivalente a 1.1 millones de morlacos al año. Es decir, más o menos el triple de lo que gana el presidente, o algo similar a lo que ganan los ejecutivos mejor pagados de México, o el equivalente a 2/3 de lo que gana el Director Ejecutivo del MET.
 
Desde todo punto de vista esto es un escándalo, especialmente si lo contrastamos con lo que vemos en OBA. Dejo a los comentaristas su trabajo a este respecto, en este caso no soy más que alguien que sabe aritmética elemental y que actúa como cuentachiles.
 
b) supongamos que la información fuente NO es correcta;
 
ESO SÍ ES UN ESCÁNDALO DE PROPORCIONES INIMAGINABLES, pues pulveriza cualquier rastro de confianza que aún nos quedase a los mexicanos en lo referente al manejo de los egresos del gobierno; cada uno de nosotros sabe, o por lo menos se imagina, lo que paga por impuestos diariamente.
 
Sin embargo, algo no cuadraba y logré entrar al Portal de Transparencia en el que me encontré una sorpresa.
 
Salvo el monto del contrato en dólares, $50.000,00, el tipo de cambio de referencia, $14,00 y el monto en pesos, $700.000,00, la información es la misma pantalla, pero la diferencia de los números y las implicaciones que se derivan de ellos son inmensas. Lo que no cambiaba eran la fecha de actualización (20-5-2015), el número de contrato y su objeto, así como la grafía de los números intercambiando comas y puntos con respecto a como lo hacemos en México, por ejemplo: 1,000.00 o 14.00 (normal en México) a diferencia 1.000,00 o 14,00 (normal en algunos otros países hispanoparlantes)  
De inmediato publiqué en FB, adjuntando la segunda “versión” de la pantalla del Portal de Transparencia del INBA.
 
“Más acerca del escándalo:
 
Ya ha circulado, yo ya lo hice, una supuesta información del costo del contrato entre Ramón Vargas y la Subdirección General de Bellas Artes. En la versión que ya analicé, se habla de un monto del contrato en dólares de 850.000,00, un tipo de cambio de referencia de 17,00 pesos/dólar  y un monto en pesos de 14.450.000,00.
 
Pero ahí no acaba esto, pude entrar en al portal de transparencia y aparece el mismo contrato, con las mismas fechas, procedimiento, objeto, número de contrato y fecha de actualización y aparecen otras cantidades: monto del contrato en dólares 50.000,00, tipo de cambio de referencia 14,00 y un monto en pesos de 700.000,00. La diferencia es de más de 20 veces entre las pantallas, lo que ciertamente otro escándalo.
 
Pregunto: ¿qué es lo cierto?, ¿quién y por qué quiere perjudicar la imagen de Ramón Vargas?, ¿cuál de las dos informaciones es la real?; otras preguntas muy importantes son: ¿quién falsificó la información?, ¿por qué?
 
Voy a tratar de dormir, me encantaría que al despertar se supiese algo sobre este culebrón. Por cierto, estoy tentado a aceptar los 50,000 dólares como la cifra verdadera, la otra es ridícula”.
 
Y no acabó ahí el asunto, el domingo 31 El Universal.mx publica otro artículo bajo el título “INBA modifica datos sobre salario de Ramón Vargas”
 
El artículo apareció en FB el domingo 31 precedido de la frase: “Que dice el INBA que hubo "error humano" en los datos proporcionados por ellos en el portal de transparencia sobre el salario de Ramón Vargas como director de la Ópera de Bellas Artes. ¿Un error de dedo en el monto, en la moneda y en el tipo de cambio pero no en el número de contrato, fechas y conceptos? la nota de Alida Piñón, creo, alumbró la punta de un iceberg sumergido en algo más que agua...”
 
Escribo:
 
““The plot thickens”  o sea, a diferencia del final del acto II de Un ballo in maschera, ‘la commedia mutò in tragedia’. 
 
Después de haber tenido que tomar doble dosis de somníferos para conciliar el sueño tras de las informaciones contradictorias discutidas ayer en este foro, que el director de Comunicación Social del INBA, Roberto Perea, informó que “la modificación de los montos se debió a un “error humano”.
 
La información “correcta” es la segunda, es decir la de 50.000.00 dólares por 9 meses de trabajo, que anualizados son 66,666.67 dólares. Esta cifra es el 5% de la publicada en el Portal la primera vez, y equivale no al triple del ingreso del presidente sino el 20%.
 
Sé que habrá muchos que seguirán estimando que el ingreso de Ramón Vargas es excesivo, o que no lo merece, o que no es jurídicamente quien debe tomar decisiones en OBA, o que habría que agregar los honorarios que pueda tener como cantante al “auto-programarse” sin cumplir con la “normatividad”, etc., etc.; eso es harina de otro costal y motivo de otras discusiones.
 
Es risible que el señor Roberto Perea insista que “Fue un error de la gente que sube la información, pero se va a hacer la corrección”. Esta frase dispara dos preguntas en mi cerebro: ¿decir gente implica a más de una persona? y ¿se va a hacer la corrección? Al no haber identificado al culpable o haberlo hecho un sustantivo colectivo, ¿se quiere diluir la responsabilidad y que, como siempre, no se castigue a nadie? En mi opinión este “error humano” merece ser castigado. La segunda parte, ¿por qué “se va a hacer la corrección”, si ya se hizo? Ignorancia supina o pantalla de humo. Las dos pantallas del portal tienen una información muy clara, y preocupante, en lo referente a la fecha de actualización, ¡ambas corresponden al 20 de mayo de 2015! Esto es mala fe o una idiotez flagrante al preparar el informe de comunicación.
 
En mi opinión, el “error humano” nació en otro nivel jerárquico de la estructura burocrática del gobierno. ¿Será que quienes diseñaron la estructura jerárquica de la Ópera de Bellas Artes, llegaron a la conclusión que el proyecto no funcionó como lo pensaban? Tengo entendido que quienes lo hicieron fueron el Presidente de CONACULTA, la Directora del INBA, y sospecho que el Subdirector General del INBA, cuya unidad administrativa ha celebrado los contratos anuales con Ramón Vargas. ¿Por qué simplemente no dicen, mira Ramón no nos salió, que tal si lo dejamos ahí?
 
Yo ya he dicho personalmente a Ramón Vargas que si no le dan recursos termine el experimento. Ahora agrego, y si tengo la oportunidad se lo diré: Deja a estos monos cuyo interés es seguir mamando del presupuesto, te quieren perjudicar en forma que no mereces.
 
Tengo otra sugerencia. Ante la falta de credibilidad que se ganó el INBA a pulso, la Auditoría Fiscal de la Federación, debe hacer un análisis de los más de 30,000’000,000.00 de pesos que se han manejado estos últimos tiempos en el sector Cultura.
 
Como vemos una comedia de “error humano” se convirtió en una tragedia de credibilidad. ¿O creen que no pasan estas cosas en otros sectores del gobierno, sin importar partido político, nivel de gobierno, color, religión o preferencia sexual?
 
Felicito a Alida Piñón por su trabajo periodístico”.
 
Como no soy periodista, no chequé la información fuente en ese momento, lo hice unos, momentos después y me encontré otra sorpresa, ¡otra pantalla!.
 
“Yo creía que ya se había terminado el asuntito. Anoche que entré al Portal la fecha de actualización de la que parece es la cierta (50,000 dólares), era 20/05/2015, la volví a checar hace dos minutos y dice ¡30/05/2015! me cae.
 
¿Es que creen que soy tan pendejo?, perdón por el exabrupto.”
Además de un cambio en el tipo de cambio de referencia a $14.98 y por consiguiente el monto del contrato en pesos a $749,000
 
Pero aún quedaba algo inquietante, la grafía de los números. Al día siguiente vuelvo a entrar al Portal de Transparencia, perdón por el uso de la palabra ante tanta opacidad, y los números ya incluyen comas y puntos como usamos en México.
 
 
El link para ver la información “actual” es el siguiente. ¿Es cierta?, no sé. Quiero creer que sí.
 
 
 
 
 
Aunque la periodista solicitó al INBA el contrato en cuestión, que en todas pantallas aparece como N/A (¿not available?), es decir no disponible, no creo que haya tenido respuesta, pues creo que por su profesionalismo ya lo hubiera publicado. Supongo que tendrá que acudir al IFAI para que esta instancia obligue a hacer público el documento, si es que existe.
 
Lo que he vivido y que les comparto, pido perdón a los que llegaron a este punto  por hacerlos leer mis desvaríos, me deja muchas preguntas,
 
 
 ¿Qué entiende el INBA por Transparencia?
¿El portal de transparencia es un sistema, manual o electrónico?
¿Qué controles permiten que una pantalla cambie 4 veces en menos de 48 horas y que tolere “errores humanos”, que modifican 20 veces el ingreso de una persona?
¿Quién quiere perjudicar a Ramón Vargas?, ¿Por qué?
 
Lo que he dicho no implica que apruebe el resultado de OBA en los últimos años, o de la Compañía Nacional de Ópera en los últimos 20 para el caso. Espero en un futuro cercano poderles compartir mi evaluación sobre la ópera que depende del INBA, como Ópera de Bellas Artes o como Compañía Nacional de Ópera.
 
Lo realmente aterrador es que este tipo de opacidad sea la norma y no la excepción en todas las instituciones y niveles de gobierno en México.
 
 
© Luis Gutiérrez Ruvalcaba
 
 
 
 
 

1 comentario:

  1. Este trabajo del Operópata Luis Gutiérrez Ruvalcaba no tiene pierde. Es la visión rigurosa, científica, (LGR lo es), documentada y detallada del manejo de cifras espeluznantes y contradictorias. Gutiérrez se apasiona con su pasión, la Ópera, y su formación profesional y su gran experiencia en estos lances, y subraya no sin pasión y vehemencia, los seres humanos tenemos también sentimientos, y se aterroriza del mórbido manejo de la información a todas luces amañada y contradictoria, brutalmente abrumadora y tendenciosa. El analista no pierde nunca el rigor de su concienzuda e inteligente investigación y hurga en las cifras mentirosas, (lo son pues no puede haber tantas verdades a la vez), pues si una no coincidiera con la otra ya seria digno de análisis y necesidad imperiosa de aclaración. Este escándalo mayúsculo, que seguimos también verdaderamente con espanto y espasmo, debe necesariamente que ser aclarado. Nadie en su sano juicio puede creer que se trato de un "error" humano, más bien parece un error "animal". Aplaudo la paciencia y el sentido crítico de Luis Gutiérrez Ruvalcaba. Este asunto apenas comienza.

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