domingo, 22 de junio de 2014

A cien años del atentado de Sarajevo

El centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra en su momento, ha suscitado un enorme interés por parte de historiadores, economistas y sociólogos, genéricamente llamados “científicos sociales” –no creo que exista un oxímoron más obvio–, quienes han escrito millones de palabras en los últimos años al respecto. Yo no soy científico social, ni siquiera científico ya, pero yo también “necesito” pensar en ella. Aquí mis pensamientos, si es que pueden calificarse así. Con esto me autorizo a brincarme los antecedentes del conflicto y a simplificar lo que le siguió 

 
Estalla la guerra
 
A las 11:15 de la mañana del 28 de junio de 1914 en Sarajevo, Serbia (hoy capital de Bosnia), el joven serbio Gavrilo Princip, miembro de un grupo que apoyaba la unificación de Bosnia y Serbia, hirió mortalmente al archiduque Francisco Fernando Habsburgo, heredero de la corona Austrohúngara y a su esposa Sophia.






 
 
El Imperio Austrohúngaro exigió, con el apoyo del Imperio alemán, investigar el crimen en territorio serbio, ya que consideraba que la organización paneslavista Mano Negra, de la que Princip era miembro, tenía conexión con los servicios secretos de ese país. El Imperio Austrohúngaro dio un ultimátum el 7 de julio a Serbia, la que con apoyo ruso no aceptó todas las condiciones impuestas, en particular la participación de policías austríacos en investigaciones en territorio serbio.
 
Ante dicha negativa, el 28 de julio de 1914, Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia. Acto seguido el 29 de julio Rusia ordenó la movilización general. En función de las alianzas militares, el 1 de agosto, Alemania le declaró la guerra a Rusia al considerar la movilización como un acto de guerra contra Austria-Hungría. Ante esto, y en virtud, de la alianza militar franco-rusa de 1894 Francia tomó algunas medidas de precaución en sus fronteras. Alemania, al conocer la agitación que reinaba en Francia a causa del inesperado ataque contra Serbia y la movilización rusa le declaró la guerra a Francia el 3 de agosto. Un día después, Inglaterra declaró la guerra a Alemania,
 

Se expande el conflicto
 
En el curso de 1915, tres nuevos países entraron en la guerra: Italia del lado de los Aliados y Bulgaria y el Imperio Otomano al lado de las potencias centrales, que con este apoyo derrotan y ocupan a Serbia. Desde el comienzo de la guerra, el Vaticano y Suiza intentaron infructuosamente sondeos por la paz. Rumania en 1916 Grecia en 1917 se unen a los aliados.


 
 
Durante todo el conflicto, los británicos fomentaron el sublevamiento de las tribus árabes para perturbar a los otomanos. En esta misión destacó el célebre oficial T. E. Lawrence, Lawrence de Arabia.
 
Tras el estallido de la guerra, el Imperio Japonés envió un ultimátum a Alemania, solicitándole la evacuación de Jiaozhou (noreste de China). Alemania se negó a cumplirlo, por lo que Japón entró en la guerra del lado de los aliados el 23 de agosto de 1914.
 
El 16 de enero de 1917, el ministro alemán del exterior, Arthur Zimmermann, envió un telegrama al embajador en México, con indicaciones precisas para convencer al presidente Carranza de que México entrase a la guerra del lado de las potencias centrales. A cambio, se prometía a México la restitución de los territorios anexionados por Estados Unidos en la guerra de 1847-1848 por el Tratado de Guadalupe-Hidalgo. Dicho telegrama también sugería que el presidente Carranza se comunicase con Tokio para llegar a un acuerdo que hiciera que el Imperio japonés se pasase a lado alemán. El telegrama fue interceptado por fuerzas de inteligencia británicas, lo que provocó la entrada de Estados Unidos a la guerra. Como sabemos Carranza estaba un poco ocupado y decidió no participar en el conflicto.
 
En abril de 1917 los Estados Unidos declararon la guerra a los imperios centrales, lo que le dio a la contienda el carácter mundial. No obstante, sus efectos no se sentirían sino hasta 1918. El pretexto del ingreso de Estados Unidos en la guerra fue el hundimiento del Lusitania el 7 de mayo de 1915, donde murieron 123 estadounidenses, por un submarino alemán. Este hecho provocó un fuerte rechazo en Estados Unidos, que se preparó para entrar oficialmente en guerra al lado de los aliados.
 
El hecho de que Japón y Estados Unidos, así como las colonias africanas, asiáticas y de Oceanía de los países beligerantes, hicieron que a conozcamos esta guerra como la Primera Guerra Mundial, aunque entre los veinte siguientes al fin de la guerra, se le conociese simplemente como la Gran Guerra.

 
Rusia abandona la guerra
 
En febrero de 1917 estalló la Revolución Rusa, la cual obligó a abdicar al zar Nicolás II, quedando el país bajo el mando de Aleksandr Kérenski, quien continuó en guerra contra Alemania. Sin embargo en noviembre estallaría la revolución bolchevique que depuso al gobierno de Kérenski. Este clima de inestabilidad permitió a los alemanes avanzar considerablemente en ese país.
 

Los bolcheviques tomaron el control total y firmaron el armisticio con las potencias centrales en diciembre, después de la Paz de Brest–Litovsk en marzo de 1918. Para obtenerla consintieron enormes sacrificios económicos y territoriales. Además, Alemania ocupó Polonia, Ucrania, Finlandia, los países bálticos y parte de Bielorrusia. El Reich aprovechó esta victoria para enviar casi todo su ejército oriental al frente occidental e intentar obtener una victoria rápida antes de la llegada masiva de los estadounidenses. Era su baza definitiva, ya que Austria-Hungría, Bulgaria y el Imperio Otomano daban muestras de desaliento ante las mayores reservas financieras y de hombres de los Aliados.

 

 
  

Termina la guerra
 
Mal alimentadas y cansadas, las tropas alemanas no pudieron resistir la contraofensiva los aliados y fallan frente al objetivo final: París, quedando a 120 km de la capital gala. El General Foch comanda sus tropas francesas y estadounidenses hacia la victoria, en la segunda batalla del Marne. Los primeros tanques británicos entraron en combate y la superioridad aérea aliada era evidente.
 
Es el principio del fin para las potencias centrales. En los Balcanes, las tropas francesas atacan las líneas búlgaras en Macedonia. Después de pocos días de lucha, Bulgaria comprende que no puede hacerles frente y pide el armisticio. El Imperio Otomano está al límite de sus fuerzas y no puede contener a los británicos que han tomado ya Jerusalén y Bagdad y avanzan hacia Anatolia. Franceses y británicos ocupan el Oriente Medio e Irak y el Imperio Otomano también se rinde.
 
El duelo entre italianos y austríacos está asimismo por resolverse. Los italianos derrotan a Austria-Hungría en Vittorio Veneto. Este hecho se suma al descalabro del ejército imperial en los Balcanes, y la monarquía de los Habsburgo se hunde.
 
El Reich está en una situación desesperada: se ha quedado sin aliados, su población civil sufre draconianas restricciones, su ejército está al límite, sin reservas y desmoralizado. Tropas estadounidenses de repuesto no paran de desembarcar e incluso Italia se prepara para enviar un contingente a Francia. El Alto Mando alemán pide iniciar inmediatamente negociaciones de paz. Cunde la convicción de que la guerra está perdida. Wilson proclama que Estados Unidos sólo negociará con un gobierno alemán democrático. Los Hohenzollern tienen los días contados. Tras una revolución obrera en Berlín, el Káiser huye a Holanda. El gobierno de la nueva República alemana firma el armisticio de Compiègne el 11 de noviembre de 1918. La guerra termina con la victoria de los Aliados.
 

La herencia inmediata de la guerra
 
Tras el conflicto, se firmaron varios tratados de paz por separado entre cada uno de los vencidos y todos los vencedores, con excepción de Rusia, que había abandonado la guerra en 1917. Al conjunto de estos tratados se le conoce como La Paz de París (1919-1920).
 
En el tratado de Versalles, firmado entre los aliados y Alemania, el antiguo territorio del Imperio alemán fue cortado en dos por el Corredor polaco, desmilitarizado, confiscadas sus colonias, supervisado y condenado a pagar enormes compensaciones —que terminó de satisfacer casi un siglo después, en 2010. Con este tratado también fue creada la Sociedad de Naciones.



 



En el de Saint-Germain–en–Laye, firmado entre los aliados y Austria-Hungría, se estableció el desmembramiento de la antigua monarquía de los Habsburgo y el Imperio Austrohúngaro, quedando Austria limitada a algunas zonas en las que se hablaba solamente el alemán.
 
En el de Sèvres, entre el Imperio Otomano y los aliados (a excepción de Rusia y Estados Unidos), dejó a los otomanos sin la mayor parte de sus antiguas posesiones, limitando sus territorios a Constantinopla y parte de Asia Menor. El tratado no entró en vigor pues la Guerra de Independencia Turca lo impidió; en 1923 se firmaría esencialmente términos el Tratado de Lausanne.    
 
Los aliados impusieron el acuerdo de Trianon en el que se dictaminó la entrega de territorios a Checoslovaquia, Rumania y Yugoslavia.
 
En el tratado de Neuilly, firmado entre Bulgaria y las potencias vencedoras, la primera reconocía el nuevo Reino de Yugoslavia, pagaba 400 millones de dólares por concepto de indemnización y reducía su ejército a 20.000 efectivos. Además, perdía una franja de terreno occidental en favor de Yugoslavia y cedía Tracia occidental a Grecia, por lo que quedaba sin acceso al Mar Egeo.
 

Las consecuencias inmediatas
 
Lucharon unos 66 millones de soldados. Es muy difícil determinar el número de bajas en un conflicto de esta magnitud. Se estima que entre 1914 a 1918, perdieron la vida de entre 10 y 31 millones de personas, entre civiles y militares. El número de heridos y mutilados pudo haber sido alrededor de 23 millones de personas. Aún países no beligerantes tuvieron bajas, tan sólo Polonia tuvo bajas, muertos y heridos, de unos 1.2 millones.
 
En el plano político, cuatro imperios autoritarios se derrumbaron, lo que transformó profundamente el mapa de Europa, rediseñado por la Paz de París:
 

  • el Imperio ruso de los Romanov desapareció y quedó transformado en la Rusia comunista (más tarde la URSS),
  • el Imperio Otomano se disolvió dando paso a Turquía (península de Anatolia y Constantinopla),
  • el Imperio Austro–Húngaro de los Habsburgo fue disuelto dando paso a los Estados de Austria y Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia como nuevos países independientes,
  • el Imperio alemán de los Hohenzolern finalizó y fue reemplazado por la República de Weimar, que gobernaría sobre una Alemania mermada territorial y económicamente por el pago de las reparaciones de guerra.
 


Aunque las colonias suministraron víveres, materias primas y combatientes a sus metrópolis, tras la guerra los pueblos coloniales empezaron a cuestionar sus lazos con la metrópoli y reclamaron una mejora de su situación. Esto, sumado al progreso del nacionalismo en el seno de las colonias, constituiría el proceso de descolonización que iniciaría tras la Guerra y que concluiría con la independencia de varios Estados actuales, luego de la Segunda Guerra Mundial. A este primer declive de la influencia de Europa en las colonias, se sumó la expansión de Estados Unidos, el mayor beneficiado de la guerra junto con Japón, que reconsideraría su aislamiento de los asuntos mundiales, y que junto con el Imperio Japonés tendrían un lugar destacado en la escena internacional.
 
Las diferencias sociales se acentuaron con el enriquecimiento de los mercaderes de armas y el empobrecimiento de los pequeños ahorradores, los retirados y los asalariados afectados por la inflación. Las mujeres adquirieron un nuevo lugar en la sociedad y se volvieron indispensables durante la guerra en el campo, las fábricas, las oficinas y las escuelas. El feminismo progresaba, el derecho a voto fue acordado en Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos, Turquía y Rusia, pero no en Francia.

La contienda mostró los avances y progreso de la ciencia y la tecnología. El intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra (rifles de repetición, ametralladoras, gases venenosos dando origen a la guerra biológica y química, vehículos de combate, dirigibles, primeros aviones de guerra, y acorazados de acero) modificarían la ciencia militar cuyas prácticas databan de varios siglos atrás. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó y volvió obsoleta la artillería impulsada por personas o animales de tiro. Igualmente supuso cambios en la estrategia militar donde en adelante sería necesario el sigilo y el escondite de las tropas para poder combatir, modificando la vestimenta de los soldados con tal fin.






 
 
También se revelaría el grave daño que padecería la población civil producto de los bombardeos a las ciudades y otros daños colaterales; la población civil y no beligerante se transformaría en nuevas víctimas visibles y objetivos militares de la nueva forma de hacer la guerra que reveló la Gran Guerra, producto de la masificación de los ataques no convencionales por un armamento mucho más destructivo y de mayor alcance.




 
Las consecuencias a mediano y largo plazo
 

  • El  tratado de Versalles fue la semilla inicial para el siguiente conflicto mundial. La nueva Alemania republicana sufrió las consecuencias de la guerra del Imperio Alemán y su economía fue explotada por los vencedores.
 
  • Lo que sucedió en los 1990’s durante el desmembramiento de Yugoslavia demostró que un país no puede formarse artificialmente. Esto también pasó con el Kurdistán, "país" que a la fecha no ha logrado existir.

 
  • Se inició un combate a veces frío, pero muchas veces bien calientito, entre tres sistemas, el nazismo–fascismo, el comunismo con todas sus variantes: leninismo, trotskismo, estalinismo, maoísmo, castrismo, etcétera –por alguna razón que aun no entiendo, el principal enemigo de la izquierda es ella misma– y el capitalismo anglo–sajón.
 
  • La codicia de los ingleses, franceses y estadounidenses, aunada a la incapacidad anglo-sajona de entender cualquier cultura ajena a la propia, fue capaz de crear una zona de inestabilidad política y social en el medio Oriente cuyo resultado ha sido terrible. Como en el caso de Yugoslavia, la formación de un país en el lugar en el que habitaban otros seres humanos ha resultado muy rentable. Se crearon fronteras y países arbitrariamente, lo que ya ha causado varias guerras, por ejemplo, entre Irán, Irak y Kuwait. En el tratado de Sèvres se incorporó la Declaración Balfour, teniendo como formato una carta firmada por el Secretario de Relaciones Exteriores Británico y dirigida al barón Lionel Walter Rothschild para su transmisión a la Federación Sionista de Gran Bretaña. En la Declaración, el gobierno británico decidió apoyar la creación de un hogar judío en el área de su Mandato y, como corolario representó un incentivo para que el poderoso lobby judío de Estados Unidos presionase al gobierno en su decisión de unirse a las hostilidades. La Declaración Balfour es considerada como el primer reconocimiento de una potencia mundial de los derechos de los judíos sobre la Tierra de Israel. En Palestina se ha achicado el espacio de sus habitantes originales – no a quienes la habitaban hace 2,200 años, sino a principios del siglo XX – a áreas pequeñísimas, ante la mirada boba e inocente de la “comunidad” internacional. 
 
  
 
  • Las Bellas Artes dejaron de ser bellas en muchos casos, el feísmo –no la atonalidad–   predominó en la música entre los 40’s; la pintura y la escultura se convirtieron en un producto de consumo para los muy ricos. El cine empezó a tener importancia con el expresionismo alemán, totalmente justificado en la posguerra, a la vez que en Hollywood se escogió como la perfecta puerta de escape a los horrores de la Gran Depresión. Ejemplo de la "música" de nuestros días es el cuarteto para helicópteros y cuerdas compuesto por Karlheinz Stockhausen, que se "interpretó" el 22 de agosto de 2003 como parte del Festival de Salzburgo para inaugurar las instalaciones del Hangar-7 en el aeropuerto Wolfgang Amadeus Mozart.
 
 
 
 
 
La consecuencia más importante fue, y sigue vigente, un cambio muy importante en la concepción del universo de una buena parte de la humanidad –digo buena parte porque hay quienes sólo cambian cuando se mueren. 
 

 

 
 

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