domingo, 14 de enero de 2018

Reminiscencias del 2006 13

El nadir del año Mozart

A la muerte de Mozart, su esposa Constanze encontró el manuscrito de una obra incompleta; la vendió al editor J.A. André, y éste la publicó en 1838 bajo el título de Zaide.

Es probable que Mozart haya compuesto Zaide en Salzburgo entre 1779 y 1780 con el objetivo, plausible más no documentado, de presentarla en Viena a la nueva compañía de Singspiel que José II patrocinaba. El libreto fue de Andreas Schachtner –quien tradujo al alemán el texto de La finta giardiniera– con base en la obra Das Serail de F.J. Sebastiani. Como sabemos, Mozart no la terminó al llegar a Viena donde compuso otro singspiel con un motivo similar, Die Entführung aus dem Serail. Sobrevivieron sólo quince números.

Gomatz (tenor), joven forzado a servir al Sultán Solimán (tenor), y Zaide (soprano), doncella del harén, están enamorados y persuaden a Allazim (bajo), guardia del Sultán, de que escape con ellos. El Sultán descubre la fuga, por boca de Osmin (bajo), mercader de esclavos, y los hace regresar. Los tres escapados piden perdón, que Solimán concede al descubrir que Allazim le salvó la vida quince años antes.

El Festival de Salzburgo se comprometió a presentar todas las obras escénicas compuestas por Mozart, incluyendo sus tres obras inconclusas: Zaide, L’oca del Cairo y Lo sposo deluso. Las últimas se presentaron en la primera parte del espectáculo llamado Rex tremendus cuya segunda parte fue una cadena de pequeños fragmentos, y fragmentos de fragmentos, de obras de Mozart (ver Reminiscencias del 2006 9).



Zaide–Adama en Salzburgo – Landestheater. Agosto 17

Yo suponía que Zaide se presentaría como parte de otra doble función de la que también será parte el estreno mundial de una ópera llamada Adama. Lo que sucedió fue mucho peor de lo que esperaba. El Festival decidió comisionar la composición de una nueva obra llamada Zaide–Adama a la israelita Chaya Czernowin.

La obra entreteje los fragmentos del singspiel de Mozart con la historia de una israelita y un palestino enamorados, razón por la que sus respectivas comunidades los rechazan.



Para no perder objetividad, cito la sinopsis que aparece en el programa:

“Primer acto 

Zaide

Zaide y Gomatz son prisioneros en un país lejano imaginario en el serrallo del Oriental (sic) Soliman. Se enamoran y tratan de escapar con la ayuda de Allazim.

Adama

Dos personas solitarias –una mujer israelita y un hombre palestino– se enamoran. Al confrontar sus diferentes circunstancias, las diferencias políticas y culturales no les permiten vivir juntos en armonía. Al final, se separan.

Segundo acto

Zaide

El intento de fuga fracasó. Zaide y Gomatz aguardan el castigo del enfurecido Soliman.

Adama

El hombre y la mujer son castigados por un miembro de sus respectivas culturas – una figura paterna arquetípica. Es más, son anatematizados por furiosas turbas de su propia gente por su traición ‘potencial’.”

Si vemos la sinopsis, la nueva obra no se ve tan mala en sí. Pero todo empieza a aclararse – es un decir – cuando echamos un ojo al índice del libreto, que es el siguiente:

Acto Uno 

Adama

Diálogo “alone”

Zaide

No.1 Coro

No.2 Melodrama (Gomatz)

Adama

Diálogo “From morning till evening”

Zaide

No.3 Aria (Zaide) “Ruhe sanft, mein holdes leben”

Adama

Interludio titulado “work”

Zaide

No.4 Aria (Gomatz)

Adama

Diálogo “try”

Zaide

No.5 Dueto (Zaide y Gomatz)

Adama

Diálogo “mouth”

[Se incluyen líneas de recitativo tales como,]

Mujer p, s, z, b, d, n, z, t, m, s, l, kh, y, p

Hombre (simultáneamente) k, l, t, n, p, s, f, l, sh, n, m

Mujer l, s, m, z, ld, s, h, r, eyeli

Hombre (simultáneamente) l, l, m, s, n, d, g, r, m, l, s, eyelid

[Y así siguen otras 14 líneas. Créanme no estoy inventando esto]

Zaide

No.6 Aria (Gomatz)

Adama

Diálogo “Sun, heaven”

Zaide

No.7 Aria (Allazim)

Adama

Diálogo “earth, blood, mother”

Zaide

No.8 Trio (Zaide, Gomatz, Allazim)

Acto dos

Zaide

No.9 Melodrama y aria (Soliman y Osmin)

No.10 Aria (Osmin)

No.11 Aria (Soliman)

Adama

“Skila”

Zaide

No.12 Aria (Zaide)

Adama

“Blood”

Zaide

No.13 Aria (Zaide)

Adama

“Jadrubu”

Zaide

No.14 Aria (Allazim)

Adama

“Tears”

Zaide

No.15 Cuarteto (Gomatz, Allazim, Soliman y Zaide)

Debo mencionar que la música de Zaide fue respetada en lo general, aunque la compositora y el director de concertador fueron incapaces de evitar superponer algo de música electrónica en algunos momentos. El segundo acto corrió mejor, pues la música de Mozart fluyó más libremente pues las intrusiones de Adama fueron esencialmente teatrales. Esto para permitir a que el ponedor de escena en turno, Claus Guth, presentara escenas fingidas de tortura con el puro objeto de provocar, y disgustar, al público. Presentar escenas de tortura en un escenario siempre es grotesco, ya que no se acercan en lo más mínimo a una tortura real, lo juro. No obstante, algunos ponedores, éste en especial, suelen jugar a que son crueles y a que el público es estúpido.

Las secciones de Adama fueron interpretadas por la contralto israelita Noa Frenkel, cuya voz es muy interesante, como la mujer; el barítono Yaron Windmüller, también nacido en Israel, el bailarín Paul Lorenger y el actor Bernd Grawert como el hombre. Andreas Fischer, emitió algunos chirridos como el Padre. Pese a citar la historia de Palestina desde 1914 hasta 2006, ningún artista palestino tuvo oportunidad de “brillar” en esta “ópera”. Christian Schdmith y Wolfgang Göbbel diseñaron escenografía y vestuario, e iluminación, respectivamente- Johannes Kalitzke dirigió al Österrichisches Ensemble für Neue Musik.

Mojca Erdmann


La perla de la noche fue el descubrimiento de Mojca Erdmann quien cantó una hermosísima Zaide. Estoy seguro que será una estrella en el futuro cercano. Los tenores Topi Lehtipuu y John Mark Ainsley, como Gomatz y Soliman, el barítono Johan Reuter como Allazim y el bajo Renato Girolami mostraron una gran musicalidad, y junto con Mojca, demostraron un enorme profesionalismo al salir triunfantes de esta prueba titánica. Ivor Bolton llevó a buen puerto a la Orquesta del Mozarteum de Salzburgo.

Al salir del teatro me topé con dos queridos amigos que me preguntaron con angustia: “¿Qué te pasa Luis?, parece que vas a tener otro derrame cerebral, te ves muy infeliz y apesadumbrado.”

Me tomó una noche de insomnio digerir lo que vi ayer y reporto hoy. Me espanta el uso asqueroso que se le dio a la música de Mozart, y a su persona, para llevar público al teatro y así obtener subsidios del gobierno Austriaco, que los condiciona a la presentación de obras nuevas. No tengo objeción contra la presentación de obras nuevas, de hecho creo que es bueno y necesario, lo que me molesta es usar la música de Mozart como carnada. El teatro estuvo lleno ayer, es cierto, pero de no haber usado los vocablos Zaide y Mozart, la asistencia se habría limitado a algunos amigos y a parte de la familia de la señora Czernowin.

El 17 de agosto de 2006 fue el peor día de mi vida como asistente a cualquier tipo de evento musical.

  

© Luis Gutiérrez

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