lunes, 1 de enero de 2018

Reminiscenicias del 2006 7


Teatro en el teatro



Bastien und Bastienne y Der Schauspieldirektor


Salzburgo – Marionettentheater. Agosto 4

Cuando me preparaba para asisitr a este espectáculo, no tenía idea de lo que me esperaba. Nunca había asistido al célebre Teatro de las Marionetas de Salzburgo, en el que se presentan grabaciones célebres de óperas de Mozart, puestas en escena preciamente con marionetas. Además se trataba de los dos singspiele menores, tantas veces adaptados para niños en muchas partes del mundo.

Thomas Richter dirigió y diseñó la escenografía y el vestuario de lo que resultó muy diferente a lo que entiendo como un doble programa, es decir una ópera tras la otra. Su solución fue combinar ambas obras en lo que resultó un espectáculo original y lleno de ingenio. Bien pensado, es una solución creativa con mucho sentido dramático.

¿Cuál fue la solución? La siguiente:

El empresario Frank y su asistente Buff están muy ocupados en la elección y contratación del reparto para la puesta de un nuevo singspiel, Bastien und Bastienne. Llegan muchos candidatos –diez marionetas– a la audición en la que deben demostrar sus habilidades vocales y actorales, entre ellos se encuentran Monsieur Vogelsang, Madame Herz y Mademoiselle Silberklang. Después de varias rondas de exámenes de actuación y canto, dirigidas y comentadas por Frank y Buff usando diálogo llano, queda claro que quien interpretará a Bastien es el tenor Monsieur Vogelsang. Durante el casting del papel de Bastienne, se suscita una competencia de canto entre Madame Herz, y Madame Silberklang, competidoras y adversarias de tiempo atrás. La pimera canta la arietta “Da schlägt die Abschiedsstunde” y la segunda el rondò “Bester Jüngling”. Frank decide que ambas cantantes tienen el mismo talento por lo que decide tener un ensayo de todo la obra, cambiando de una cantante a la otra para la segunda parte del singspiel, pese a que éste se desarrolla en un acto. Frank decide también que Buff cante el papel de Colas.

La audición
A continuación se lleva a cabo el ensayo de Bastien und Bastienne, en el que Mademoiselle Silbeklang interpreta la primera parte y Madame Herz la segunda.


Bastienne

Después del ensayo, las dos cantantes exigen de nuevo la atención de Frank, cada una proclamando ser la mejor, lo hacen cantando el dueto “Ich bin die erste Sängerin” que se convierte en terceto cuando Monsieur Vogelsang, ya impaciente, quiere calmar los ánimos al cantar “Ei, lassen Sie sich doch bedeuten”.

Dado el pleito entre las sopranos, el empresario decide contratar a ambas, una como parte del reparto A y la otra del B. Pero con las divas nada es sencillo, pues la decision es la chispa que enciende otra discusión respecto a quien participará en la premier. Finalmente, las cantantes deciden terminar la guerra e interpretan un vaudeville, al que se unen Monsieur Vogelsang y Buff, “Jeder Künstler”, en el que declaran que su misión es servir al arte y al público.

La interpretación musical fue excepcionalmente buena, muchísimo mejor que la que se puede apreciar en cualquier adaptación. En mi opinion, la soprano polaca Aleksandra Zamojska estuvo espectacular como Madame Herz y como segunda Bastienne; ojalá pudiese oírla en papeles de soprano lírico más importantes. La soprano griega Evmorfia Metaxaki - ¡que eufónico nombre! – fue la segunda Bastienne y una Madame Silberklang cuyo manejo de la coloratura podría ser la envidia de muchas cantantes. Bernhard Berchtold también tuvo una función excelente como Monsieur Vogelsang y Bastien. Alfred Kleinheinz como el empresario y el bajo rumano como Colas y Buff, no desmerecieron un ápice la calidad del conjunto.

La joven austriaca Elisabeth Fuchs logró una noche redonda dirigiendo la Junge Philharmonie Salzburg. El teatro no tiene foso lo que fue una ventaja al poder ver sonriendo los jóvenes al hacer –jugar con– música de alta calidad. Me llamó la atención que 17 de 25 atrilistas fueran mujeres.

Además de la puesta en escena y la interpretación musical, me impresionó muchísimo la calidad de quienes manufacturan y visten las marionetas, así como la habilidad de los titireteros al hacerlas “actuar”. El Salzburg Marionettentheater, que coprodujo el espectáculo con el Festival de Salzburgo, es una institución que, por su calidad, es amada por el público y cuidada por “el Principe”, en este caso los gobiernos local, provincial y nacional. De hecho Salzburgo y Austria están, con mucha razón, orgullosos de esta institución.

El aplauso final fue intenso y más que merecido. No solo se ovacionó a los artistas que teníamos a la vista, sino también a todo el equipo del teatro. Creo que en pocas ocasiones se justifica el título de eso a lo que le dicen “equipo creativo”



© Luis Gutiérrez

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